Cuellar, el sueño gastronómico de un rey

Cortesía Museo Provincial de Segovia/JCYL

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Cuellar, el sueño gastronómico de un Rey

Era un día cualquiera, un jueves para ser exactos. La comida había sido copiosa, pero no sabrosa.

El Rey se retiró a sus aposentos.

La Reina, en otras dependencias, charlaba distraídamente con sus cortesanas de confianza.  

En la explanada del castillo se encontraban un grupo de viajeros que serían la tapadera ideal para realizar un recorrido por sus tierras y ver cómo vivían, que hacían y como comían y bebían sus lacayos en las posadas de la villa. Lo haría de incognito y con parte de su séquito:  Maite Sánchez Barahona, Concejala de Turismo, Cultura y Patrimonio se encargaría de dar las pertinentes explicaciones durante el recorrido. El Catador oficial del reino, y entendido en todo lo que el Mar de Pinares nos ofrece, Tomás Marco Magdaleno, a la sazón también Concejal de Hacienda. Este iría acompañado de su tocayo Tomás Cano Minguela, recogedor oficial de níscalos y otras setas para surtir a la corte de tan suculentos manjares.

Había pensado en todo para no ser descubierto en su ardiz, por eso, su Alcalde Carlos Fraile de Benito se uniría más tarde y como de casualidad para no levantar sospechas entre el populacho.

De su castillo lo sabía todo, o eso creía, lo primero que le llamó la atención de las explicaciones fue que le llamara Castillo de los Duques de Alburquerque, ya que se había construido en 1306, solo 52 años antes de nacer él, aunque ya había murallas en 1264 según estaba documentado y se podía ver en su fachada norte que alberga la puerta principal con el escudo de Castilla y León y el lema de Enrique IV “agridulce es reinar”, así como el de los Cueva y el de la primera esposa de Dº Beltrán, Dª Mencía de Mendoza. Fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1.931.

A Juan I de Castilla (1358-1390) no le cuadraban ni nombres ni fechas, pero estaba dispuesto a ver, oir y callar, ya pondría en su sitio a esta malandrina que tergiversaba todo.

IGLESIA MUDÉJAR DE SAN MARTÍN

Debió ver la cara que puse, porque las explicaciones sobre la Iglesia de San Martín no las dio ella sino otro plebeyo tan malandrín como ella, ya que lo primero que dijo fue «nos hallamos en el Centro de Interpretación del Arte Mudéjar». ¡¡¡Como es posible!!!

En este edificio se celebró la boda real de Pedro I de Castilla con Juana de Castro y yo la visito dos veces al día para realizar mis rezos junto a mi esposa Beatriz de Portugal. Esta parte no la escucho, ya lo cuento yo.

“Esta iglesia es del S.XII, el siglo que me tocó vivir, y guerrear, porque he estado en unas cuantas guerras. Es de estilo mudéjar, con planta de tres ábsides con sus correspondientes naves. La central es más ancha y alta y se encuentra separada de las naves laterales por pilares de ladrillos y amplio mortero de cal. El interior de los ábsides se hizo con arcos fajones y bóvedas de horno, conservándose parte de la pintura mural mudéjar y yeserías policromadas originales”.

Mientras el guía decía: La torre es independiente y se sitúa a los pies del templo, junto a la puerta de acceso oeste. Esta se levantó ya en el siglo XV ocupando parte de lo que sería el atrio mudéjar que rodeaba las naves de la iglesia.

Seguía desvariando, yo a lo mío se dijo el Rey.

«Pedro I de Castilla, llamado el Cruel por sus detractores y el Justo por sus partidarios, se casó en esta Joya del mudéjar, pero no con María de Padilla, que era amante y le dio cuatro hijos, a la cuál legitimó como su esposa ¡Un año después de su muerte!

Ni con Blanca de Borbón, con la que no tuvo hijos, sino con la viuda Juana de Castro, con la que tuvo un hijo, Juan de Castilla, que no fue considerado legítimo pese a ese matrimonio, ya que la ceremonia ¡Se consideró nula!

Posteriormente se casaría con María González de Hinestrosa, a la sazón prima hermana de María de Padilla (un hijo, Fernando, muerto con un año de edad), con Teresa de Ayala tendría una hija, María de Castilla, que fue priora en el Monasterio de Santo Domingo el Real de Toledo; con Isabel de Sandoval tendría dos hijos, Sancho de Castilla que murió con 8 años y Diego de Castilla.

Repasando ahora los matrimonios de Pedro I llego a la siguiente conclusión: Cruel no sé, pero casquivano un poco, aunque en nuestra época era algo normal ya que la mayoría de los matrimonios eran concertados por intereses mutuos».

De repente la luz se apagó, como por arte de magia, y comenzaron unas proyecciones de luz con imágenes que explicaban todo lo que había que saber sobre el arte mudéjar, eso sí interesó al monarca que de pronto comenzó a prestar atención. Cuando volvió la luz, todo lo que había visto desapareció. Andaba muy confuso.

En las explicaciones de el exterior,  llegó a escuchar que había un dulce que se llama «Delicias Cuellar» que imita los ladrillos de las construcciones mudéjares: ladrillo-mortero-ladrillo, todo del mismo grosor. Otra majadería del charlatán pensó, no he visto ese dulce en mi reino.

IGLESIA MUDÉJAR DE SAN ESTEBAN

Destaca en esta iglesia su imponente ábside. Llama mucho la atención la alternancia del rojo y blanco de ladrillos y mortero formando arcos, casetones y frisos de esquinilla, toda una singularidad del arte mudéjar.

En su interior, en el presbiterio hay cuatro sepulcros de alabastro del S.XV ornados por ojivas con arabescos mudéjares. Dentro de los sepulcros se encuentran siete esqueletos momificados entre los que han aparecido libros de oración y algunos incunables., aunque lo que más destaca es el Sepulcro de Martín López de Hinestrosa y su mujer, donde se encontraron «Las bulas de doña Isabel de Zuazo»  una colección de sesenta y seis bulas de indulgencia de los primeros tiempos de la imprenta.

Cortesía Museo Provincial de Segovia/JCYL

En el exterior de la iglesia se encuentra el parque arqueológico medieval donde tumbas antropomorfas se mezclan con silos, pozos y pilas de antiguas tenerías.

NOS VAMOS DE SETAS

Era más de media mañana y había que coger los níscalos para la comida por ello nos desplazamos hasta el Mar de pinos, allí buscamos durante un rato los preciados regalos otoñales que otorga la naturaleza y recibimos una clase magistral sobre setas en general de la mano de Tomás Marco y una clase no menos genial de búsqueda de setas en el campo de la mano de Tomás Cano. «Seguidamente con los manjares recolectados nos dirigimos a una finca de bueyes de la que nunca había oído hablar y que parece ser se encontraba en mis dominios»

TERRABUEY FINCA

Es una pasión familiar nos comenta Jorge Guijarro, que junto a su hermano Alberto dirigen esta explotación tradicional en la que más de cien bueyes de cuatro razas diferentes se crían con mimo en sus verdes prados.

Rubia Gallega”: Típica de la zona de montaña media y valles fértiles del interior. Se caracteriza por ser muy rústica y fácilmente adaptable a cualquier territorio. La terneza y la jugosidad, así como el aroma y el sabor, gozan de reconocido prestigio en todo el territorio español e, incluso, más allá de nuestras fronteras.

Berrendo Negro”: Se distingue del colorado por su bella capa negra. Tiene también buena disposición para la doma y el aprendizaje, rapidez de respuesta y excelente sentido de orientación, lo que explica el hecho de que sea la raza preferida para el cabestraje de los toros de lidia. En la actualidad la raza berrenda tiene una gran dispersión geográfica y cuenta con animales en las Comunidades de Andalucía, Castilla La Mancha, Madrid, Castilla y León y Extremadura.

Barroso”: Los orígenes de esta raza de bueyes, caracterizada por su aparatosa cornamenta, se remontan al tronco mauritano, habiendo llegado hasta aquí a través de los contactos establecidos con los pueblos del norte de África. La raza alcanzó su período dorado en el segundo cuarto del siglo XIX, época en la que llegó a ser exportada a Inglaterra por su carne de una calidad realmente excepcional. Sin duda el buey preferido de los niños.

Berrendo Colorado”: Los ejemplares de esta raza poseen un pelaje blanco y colorado en desigual distribución. Típica raza de las provincias occidentales andaluzas, su carácter dócil es de gran utilidad para su uso como animal de tiro y como cabestro para el manejo de toros de lidia. Son animales de tamaño de medio a grande, de apariencia tranquila y porte noble, con reacciones rápidas, pero sin agresividad, poseyendo grandes cualidades para la doma y el cabestraje.

Cuentan además con huertos ecológicos, cebadero, picadero y cuadras que se pueden visitar.

Hasta septiembre de 2021, que murió de un ataque al corazón, se encontraba en estas instalaciones el buey «Potxolo», de raza blonda d Aquitania que poseía el record de «Buey mas grande del mundo», resultando a la postre ser también el más caro.

Desde 2012 en el restaurante La Brasería ofrece la carne de buey más selecta y tierna directamente del campo a la mesa del comensal.

«Aquí pudimos degustar un caldo de buey, y diversas tapas como con cecina, chorizo y salchichón de buey. Carpacho cortado muy finito y vinos de la tierra» ¿por qué en las cocinas de la corte no me lo servían así?

Seguidamente, otra posada de la villa nos brindaría sus viandas»

RESTAURANTE SAN BASILIO

En este establecimiento clásico de la villa de Cuéllar, encontramos reposo y buena comida. El edificio donde se encuentra fue levantado en el siglo XVII por los monjes Basilios después de abandonar su convento en las márgenes del río Cega.

Comenzamos la comida con una degustación de níscalos preparados de tres formas diferentes: A la plancha con sal y aceite, con jamón y con salchichas.

Los placeres de la buena mesa continuaron con un lechazo, joya de la cocina tradicional segoviana y de postre un helado de achicoria y su famoso «ponche segoviano»

«Me cuentan que además tienen las carnes más sabrosas, los pescados más frescos, así como las mejores legumbres, verduras y setas que en las manos de expertas de sus cocineros se convierten en auténticos manjares. Tendré que volver»

LAS IGLESUELAS CAFÉ

«Me llevan a tomar café a un local en el que dicen se disfruta de las mejores vistas de Cuéllar mientras se saborean deliciosos cócteles, zumos naturales o helados.»

Tiene Las Iglesuelas café una peculiaridad y es que sus  zumos llevan el nombre de mujeres famosas de la comarca, así encontramos La Melitona, La Polga, María de Pablos, Francisca Campuzano, y Marcelina Poncela. Sus originales creaciones en coctelería marcan la diferencia, un cóctel nuevo cada mes que sorprenderá y con los que proponen romper la rutina.

La Polga y La Melitona, dos cuellaranas de pro que salían al recorrido de los encierros con sus más de ochenta años a cuestas, fueron entrevistadas por José María Iñigo en el programa Estudio abierto, allá por el año 1973.

María de Pablos Compositora, pianista y pionera entre las mujeres como directora de orquesta. Perteneció a la denominada Generación de 27

Francisca Campuzano, condesa de Mansilla.  Entre 1808 y 1813 las tropas napoleónicas convirtieron el Alcázar de Segovia en un baluarte prisión. En sus sótanos se hacinaban los reclusos en durísimas condiciones. Capitaneadas por la condesa de Mansilla, las mujeres de Segovia cercaron la fortaleza implorando por maridos e hijos. Tanta murga dieron que, finalmente, los franceses las dejaron pasar para socorrer a los recluidos, algunos de los cuales aprovecharon la ocasión para fugarse. Por su liderazgo Francisca recibió el nombramiento de capitana. Actualmente hay una calle con su nombre en Segovia.

Marcelina Poncela. Pintora naturalista nacida en Bercero(Valladolid), estudió en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, aunque en su época no se llamaba así. También tenía el título de maestra de primera enseñanza elemental . Compaginó sus quehaceres artísticos con su trabajo como maestra ejerciendo la docencia tanto en Madrid como en Zaragoza y como madre de tres hijas y un hijo que llegó a ser un gran literato: Enrique Jardiel Poncela.

Batidos, infusiones, cafés, cervezas artesanas, horchata de chufa, chocolate con nata, chocolate negro o con leche, foundue de chocolate y fresas con nata y Benjamín (cava) completa la carta de este establecimiento.

«Dicen que por este café de Las Iglesuelas campo una cebra a sus anchas y parece ser que no es una leyenda urbana sino una realidad que ocurrió durante la visita de un circo a la villa, según nos cuenta Olmar, la dueña del café. Yo no me creo nada, es más, ¿que es una cebra?»

«Aunque las mejores vistas de Cuellar son desde mi castillo, porque yo lo digo, que para eso soy el Rey, he de reconocer que estas de Las Iglesuelas también son magníficas»

SABOREA EN CUÉLLAR

«Nunca había visto tantos productos segovianos en tan poco espacio, ¡que maravilla lo que produce mi reino!

Este es el primer establecimiento de la provincia dedicado de manera exclusiva a los productos de la marca Alimentos de Segovia, ofreciendo desde lo más auténtico y genuino como son los embutidos, hasta lo más moderno, pasando por las salsas de chile chipotle que se elaboran en Navas de Oro. Vinos, productos de la huerta, legumbres, dulces, miel, quesos aceites, licores, ajo de Vallelado, cervezas artesanas, vermú… de los más de 270 socios adscritos a la marca.

CON IBÉRICOS Y VINO SE ANDA EL CAMINO

«Ibéricos, que bonito nombre le otorgan a los chorizos, salchichones, cecina… Productos de la matanza de toda la vida, acompañados de magníficos vinos producidos en mis dominios» Son solo una pincelada de lo que produce la rica tierra castellana.

IBÉRICOS DE VEGASECA

Empresa familiar dedicada a la cría de cerdo ibérico y a la elaboración de sus productos. Los cerdos nacen y son cuidados entre pinos y encinas, siempre bajo un exhaustivo control tanto de la alimentación como de las condiciones sanitarias y ambientales. Lo que fue una tradición, hacer la matanza con la llegada del invierno, acabo convirtiéndose en un negocio, pero a la antigua usanza, con las recetas de sus abuelos, sin ningún tipo de conservantes artificiales, colorantes ni potenciadores del sabor y sin añadir gluten ni lactosa en la mayoría de los productos. Una matanza que conserva toda la esencia heredada de sus ancestros y que está presente en cada uno de los productos que ponen en el mercado.

VINOS MALAPARTE. BODEGAS DE FRUTOS MARÍN

Viejo sueño de Mariano de Frutos que comienza en 1996 con la plantación de 3,5 hectáreas de variedad tempranillo en las antiguas parcelas de viñedo de sus antepasados. Tuvieron que pasar ocho años hasta el nacimiento de la empresa familiar, Bodegas de Frutos Marín, y la comercialización de la primera cosecha. Dirigida en la actualidad por Elisa de Frutos en el área comercial y Rubén Salamanca en el área técnica, forman un tándem perfecto con una apuesta clara por el respeto al entorno, los ciclos naturales, la calidad y la diferenciación en todo el proceso. Pioneros de la recuperación de la actividad vitivinícola en la zona, las parcelas El Canalizo y Montón de Piñas, situadas junto al Santuario de la Virgen del Henar, rodeadas de pinares y a 3 kilómetros de Cuéllar, ocupan una extensión de 5,5 hectáreas.

CLAN DEL VINO

Fernando e Irene, dos enamorados del mundo del vino, deciden en 2018 emprender la aventura de elaborar los propios. Aprovechando la experiencia laboral de Irene en bodegas como Aalto, Arzuaga y otras internacionales en Chile y la implicación y pasión de Fernando por la viticultura nace Clan del Vino, una bodega familiar cuya prioridad es el respeto hacia la tierra y la creación de vinos naturales, de diferentes variedades casi olvidadas en la zona. Con la finalidad de hacer una viticultura respetuosa con el medio ambiente y basándose en la biodinámica, juegan con los tiempos, los sabores y se plantean desafíos para hacer vinos novedosos y naturales con variedades que van desde lo más clásico hasta otras casi extintas. Una apuesta fuerte por variedades autóctonas como la uva Pirulés, casi en peligro de extinción y en periodo de recuperación, con un arduo trabajo de campo, replantando viñedos muy antiguos que había sido abandonados.

CUELLAR DE DULCE

Hay en Cuellar varias pastelerías y bollerías, donde se elaboran dulces muy típicos y muy bien hechos, cada una destaca por una especialidad. En Lanata el Ponche Segoviano, en Helio la variedad de pastas y en Delicias pastelería sus famosos Ladrillos mudéjares (Delicias de Cuellar). Además se produce una miel de gran calidad.

PASTELERÍA LANATA

Establecimiento clásico de Cuéllar en el que desde hace décadas se elaboran algunos de los dulces más típicos de la villa como los “borrachos”, las “juanitas” o el famoso Ponche Segoviano. Postre muy arraigado en la ciudad de Segovia y extendido a diversas localidades de la comarca, fue comercializado por primera vez por el confitero Frutos García Martín en 1926. Es un bizcocho que se elabora con harina, huevos y azúcar que se rocía con un jarabe compuesto de agua y azúcar, se rellena de crema pastelera y se cubre de una fina capa de mazapán. Para acabar se cubre de azúcar glas sobre la que se aplica una pieza de hierro al rojo vivo formando unos rombos de color tostado que le dan su aspecto tan característico.

BOLLERÍA HELIO

Empresa familiar fundada en 1949 por los padres de María José y José Antonio que mantuvieron su legado. En el obrador propio elaboran una gran variedad de productos de repostería de forma totalmente artesanal que comercializan en su propia tienda y en un número importante de comercios por toda Castilla y León. En Bollería Helio mantienen viva la llama de la tradición repostera que tan importante lugar ocupa dentro de la gastronomía castellano y leonesa, conservando las recetas tradicionales, cuidando al máximo las materias primas y la forma de la elaboración, lo que hace que las rosquillas, las magdalenas y la bollería, las pastas, las mantecadas, los florones, las hojuelas y las ciegas sigan siendo reconocidas generación tras generación.

DELICIAS PASTELERÍA

Elaboran artesanalmente pasteles y pastas utilizando exclusivamente productos naturales. Solo de esta manera pueden cumplir con los requisitos necesarios para que la Junta de Castilla y León los reconozca como artesanos. Pastelería tradicional donde destacan el petisú, las juanitas, los hojaldres y los hojaldres rellenos, todo tipo de tartas y bollería como croissants, caracola y lazo de crema.

Para los helados, también de elaboración propia, utilizan materias primas sin conservantes ni colorantes y productos naturales genuinos, sin utilizar esencias de sabores.

“Delicias de Cuéllar”, producto gastronómico que guarda similitud con el arte mudéjar. Fue en el año 2009 cuando el Ayuntamiento de Cuéllar convocó el concurso “Dulce típico de la Villa de Cuéllar” para seleccionar el mejor dulce que representará a la villa segoviana y entre todas las propuestas presentadas ésta fue la seleccionada. “Delicias de Cuéllar” es una pasta elaborada con productos de la zona compuesta por dos capas de pasta de piñones con un relleno de crema de achicoria y piñones y su forma recuerda al ladrillo mudéjar presente en numerosos edificios civiles y religiosos de la localidad. Además de en el propio establecimiento es posible adquirir sus productos a través de su página web: https://deliciascuellar.com/

MIEL DE LA INFANTA

Explotación familiar que cuenta en la actualidad con 400 colmenas y tiene como objetivo fundamental, además de vender Hidromiel, aumentar el valor añadido de los productos apícolas mediante la obtención de mieles monoflorales. Cotizadas especialmente en el mercado europeo, sobre todo en Alemania, Países Bajos, Austria, Italia y Francia, últimamente también en España ha hecho incursión en un segmento de la población con un poder adquisitivo medio-alto que ve la miel como fuente de salud y un capricho del paladar. Presentes en tiendas de alimentación bien presentadas, herbolarios y delicatesen, en estos momentos solo es posible adquirirlas en localidades de Segovia y Valladolid y a través de su página web: https://www.mieldelainfanta.com/es/

Majestad, majestad, despierte, ha llegado un correo con noticias urgentes de Portugal y se requiere de su presencia.

Decía el correo lo siguiente: Convocadas cortes en Coimbra, se declara a Beatriz de Portugal ilegítima para poder ser Reina de Portugal y se elige y proclama al maestre de Avis como Juan I de Portugal el 6 de abril de 1385.

Juan I de Castilla no se encontraba bien, había tenido un sueño rarísimo aunque muy agradable, había visto el futuro de sus tierras aunque no recordaba mucho más. Partió con su ejercito hacia Portugal por la ruta de Ciudad Rodrigo y Celorico. Pero las derrotas que sufrió su ejército en Trancoso y sobre todo en Aljubarrota en mayo y en agosto de 1385 supuso el fin de la posibilidad de imponerse como rey de Portugal.

En Aljubarrota el desastre castellano fue absoluto, el rey huyó a Santarém y desde allí bajó el Tajo hasta encontrarse con su flota en torno a Lisboa. Esta batalla esta considerada una de las más raras del mundo. Duro aproximadamente una hora y media y en ella siete mil soldados lusos pudieron con los cuarenta mil de las tropas castellanas. Debido a esta batalla, Juan I de Portugal manda construir el Monasterio de Santa María de la Victoria, más conocido hoy como Monasterio de Batalha, una maravilla de la arquitectura gótica tardía portuguesa, o estilo manuelino.

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Escrito por el Nov 11 2021. Archivado bajo propuestas. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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